En la plaza de la concordia una parisina joven y guapa pasea a su perro
cerca de la fuente más magica que existe ¿ estoy soñando ? se pregunta.
Primero un desayuno digno disfrutando de los pasteles de Ladurée. Más tarde de compras por las boutiques más extraordinarias de la ciudad y dejar lo comprado en el hotel, comer en una terraza de paris.
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